Renacer Espiritual

Renacer Espiritual es la esencia, la culminación del programa de Renacimiento. El final del viaje es volver al principio: empezar de nuevo, ahora desde otro punto de partida. Este principio, el lugar que nunca debimos abandonar, es nuestro origen, la fuente que contiene toda la sabiduría conocida y la que aún está por descubrir; es el Corazón.

En las profundidades del Corazón yace nuestra verdadera esencia, nuestra auténtica naturaleza: el Ser.

El Ser no le pertenece a nadie, no es tuyo ni mío. En realidad, hay un solo Ser. Los seres humanos (y todo lo que existe) somos expresiones de este único Ser. Entrar en el Corazón es mirar en los ojos del Ser, es conectar con la totalidad de la vida.

Hace unos pocos miles de años, Lao Tse dijo «el Tao que se puede nombrar no es el Tao eterno», lo que viene a decir que las palabras nos limitan; con ellas no podemos alcanzar la experiencia que se encuentra más allá de nuestras percepciones y sentidos. ¿Cómo poner en palabras que el Ser que uno siente al interior es el Ser del Universo, el Yo Cósmico, la inteligencia que subyace a toda creación?

Renacer Espiritual, el cuarto y último intensivo básico del programa de Renacimiento, versa sobre el Ser. Durante los meses anteriores se liberaron los caminos que llevan al Corazón, iniciando el proceso que nos lleva hoy a recordar «quién somos» realmente.

¿Qué ocurre al atravesar las limitaciones que nos han impedido, durante años o quizá décadas, vivir desde nuestra esencia? ¿Qué sucede cuando uno puede ya, desde su libertad, decidir ser la máxima expresión de sí mismo? ¿Qué cambios se producen cuando uno vive en el Corazón? ¿Qué implica encender la llama interior, la Luz del Ser?

Ni la suma completa de las palabras que hay en los libros, escritos y por escribir, puede ni podrá jamás reemplazar la vivencia de encontrar nuestro propio camino al Corazón. Renacer Espiritual es encontrar el propio camino al Corazón.

«¿Cuál es el gran secreto del que hablas?…

Me preguntas que hay dentro de este pequeño espacio. Yo te digo que todo está aquí dentro. Es como una mota de luz. Aunque pueda parecer una mota, contiene todo lo que existe en la esfera del Sol…

Cualquiera que sea la extensión de este vasto espacio que existe fuera, ésta es también la extensión de este pequeño espacio en nuestro propio corazón…

La totalidad del cielo y la totalidad de la tierra pueden encontrarse dentro de este pequeño espacio. Los principios de los cinco elementos (tierra, agua, fuego, aire y éter) y cualquier cosa que veas ahí fuera, está todo presente aquí dentro. El sol y la luna y también las estrellas pueden ser vistas dentro de este corazón nuestro…

Incluso el relámpago y el trueno que son vistos fuera, tienen lugar dentro de nuestro corazón. Todo lo que ocurre, de cualquier manera, incluso la cosa más insignificante, tiene lugar aquí dentro. Lo que sea que veamos en el mundo exterior y lo que sea que no podemos ver en el mundo exterior, todas estas cosas están dentro de nuestro corazón”

Chandogya Upanishad (s. ix a.C)